UN ARTICULO DE LOS AÑOS 70 ACERCA DE LA RELACION ENTRE EL JUDAISMO Y EL ISLAM

Comparto un artículo de los años 70, que cobra notable actualidad en las circunstancias que estamos viviendo en esta primera mitad del siglo XXI. No me animo a defender en su totalidad las tesis de Julio Garrido volcadas en este escrito, que sin embargo no parecen muy distintas a explicaciones actuales que se brindan desde ámbitos ligados al “Diálgo Interreligioso” (por ej. la “Casa de la Familia Abrahámica”), aunque sea distinto el juicio doctrinal, ortodoxo en Garrido, relativista e irenista en los otros. Tampoco sé si esta línea de investigación -la de Garrido- se ha profundizado o no en sede académica. Es bueno saber, en cambio, que este artículo también fue reproducido y comentado hace pocos años por la página web tradicionalista “LA ESPERANZA- Periódico católico-monárquico”. De allí tomamos los siguientes datos sobre Garrido: “Julio Garrido Mareca (1911-1982), físico y químico de reconocido prestigio, especialmente en el ámbito de la cristalografía, académico de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales e investigador internacional de la UNESCO, fue también un experto islamólogo y estudioso del cristianismo copto, ámbitos en que destacó como investigador con ocasión de sus destinos académicos en el mundo árabe” (LA ESPERANZA, 24/12/2023). También fue publicado en la página web Nacionalismo Católico San Juan Bautista, de la cual extraemos este comentario que matiza una de las tesis en las que se fundamenta Garrido: “Estoy de acuerdo con la hipótesis del R.P. Fr. Gabriel Théry O.P. en cuanto que el mahometismo fue un invento del judaísmo. Pero discrepo en que el fin perseguido fue ‘convertir a los árabes al judaísmo y no para fundar una religión nueva’. Quien conozca algo al judaísmo sabe que no es una religión proselitista. La pertenencia al judaísmo se obtiene por nacer de ‘vientre’ judío. Las conversiones se aceptan bajo un exigente sistema, pero nunca se promueven. En realidad el fin perseguido por el judaísmo fue fundar una religión que combatiese a la Cristiandad. Y sí que lo han conseguido” (Marcos Luis Blanco y Centurión, comentario en NCSJB, 23/11/2014). Tal vez incluso haya sido sólo la intención del rabino que influyó en Mahoma y no explícitamente del Judaísmo en cuanto tal, aunque no pueda explicarse el Islam sin el espíritu del Judaísmo post-bíblico y sin un cristianismo herético, tal vez arriano o semi-arriano. Pero haya sido intencional o no la influencia judía en el origen del Islam, eso no implica negar ni minimizar los conflictos que han existido tanto en el pasado como en el presente entre judíos y musulmanes, sobre lo cual Garrido hace unas consideraciones muy acertadas. Adempas, con la irrupción del sionismo a fines del siglo XIX, este tipo de conflictos se han agravado, pero tienen una motivación más política que religiosa, aunque sí produzcan efectos de tipo religioso. Lo cual también explica, por contraposición, la postura más pacífica que sobre el Islam tienen los judíos ortodoxos antisionistas de Neturei Karta. Sea lo que fuere de todo esto, es un artículo que vale la pena leer y meditar, sin ceder a los errores del filo-islamismo, de la islamofobia sionista, del Judaísmo talmúdico ni del antisemitismo gnóstico o racista.

https://www.fundacionspeiro.org/verbo/1973/V-115-116-P-593-623.pdf