LA ALTERNATIVA AL GLOBALISMO PROGRESISTA NO ES EL GLOBALISMO NEOCONSERVADOR

Para hablar con precisión acerca del Globalismo hay que reconocer sus dos vertientes, no sólo la progresista sino también la neoconservadora. Los neoconservadores estadounidenses tuvieron gran presencia en el gobierno de Ronald Reagan pero más aún a partir de George Bush, quien habló de un Nuevo Orden Mundial con ocasión de la Primera Guerra del Golfo. Los neoconservadores son partidarios de la intervención de EE.UU en terceros países, defensores de la alianza con Israel, partidarios en los hechos del “crony capitalism” (sobre todo por su colusión con el complejo militar-industrial, la CIA y el Deep State), promotores de causas abstractas (la democracia al estilo norteamericano, el capitalismo global, el Occidente “atlantista”, etc) y, dada su histórica relación con Kissinger, auténticos “globalistas” por derecha. Se oponen a un Nuevo Orden Mundial dirigido por la ONU, Bruselas, China, el Grupo de Puebla y el progresismo cultural pero defienden otro bajo hegemonía estadounidense en alianza con la derecha sionista y en defensa de “valores judeo-cristianos” (una auténtica “contradictio in terminis”). Si bien pareció que su influjo había disminuido bajo la primera administración de Donald Trump, ahora es posible que hayan retomado el control y estén parasitando a la Nueva Derecha conservadora, muchos de cuyos referentes en Europa e Iberoamérica ignoran la enemistad histórica que existe en los EE.UU entre “paleoconservadores” y “neoconservadores” (no digamos nada de su desconocimiento más grave acerca del problema teológico, filosófico, político y económico que suponen el Judaísmo talmúdico y el Sionismo). Me referí a la diferencia entre tradicionalistas y paleoconservadores respecto de los “neocons” en mi escrito “El Nacionalismo, ¿una opción autoritaria?” (Rosario, 1994) y también en “La Nueva Derecha- Reflexiones sobre la Revolución Conservadora en la Argentina” (Grupo Unión, 2021). El siguiente artículo de Wikipedia (en este asunto bastante confiable) explica esa enemistad antigua entre “paleos” y “neos” en USA. De modo que los que criticamos la deriva “neoconservadora” de un sector de la Nueva Derecha no estamos haciendo algo distinto a lo que ya viene pasando en los EE.UU desde hace por lo menos 35 años. Y que ha merecido el repudio de tradicionalistas como E. Michael Jones, paleoconservadores como Pat Buchanam y hasta paleo-libertarios como Rockwell. El que pueda entender que entienda.

https://en.wikipedia.org/wiki/Neoconservatism_and_paleoconservatism